No hay mujer más buena que la mujer ajena.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Agua y sol, tiempo de caracol.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Mientras más aprendo menos sé.
La mujer y la guitarra, antes de usarla, templarla.
La que fácil llega, fácil se va.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
El beber es hidalgo, y el comer es villano.
Por el amor de una rosa, el jardinero es servidor de mil espinas.
Dios lo da y el diablo lo guisará.
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Nunca olvides tu casa.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Dios da barbas, al que no tiene quijada.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
La enjalma no se da cuenta, en donde al burro le asienta.
Amor de lejos, amor de pendejos.
Nunca buena puta ventanera, pues que no halla quien la ocupe y quiera.
A la gorra, ni quien le corra.
Uno y ninguno, en total suman uno.
Lo que se consigue en la niñez, crece y agrada después.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
El que se enoja pierde.
Lo que oyes lo olvidas, lo que ves lo recuerdas, lo que haces lo aprendes.
El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
La conjetura del sabio es mas sólida que la certeza del ignorante.
Variante: Sol madrugador y cura callejero, ni puede ser buen cura ni el sol duradero.
Poca hiel hace amarga mucha miel.
El rico come "sudao", y el pobre sudando.
Iba en su yegua y preguntaba por ella.
Poderoso caballero es don dinero.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Cosa fea, ni se haga ni se aprenda.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Hambre y sed, la mejor salsa para comer.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
El búfalo amarrado detesta al búfalo que cabalga por la llanura. (No cuentes dinero delante de los pobres).
Come a gusto y placentero, y que ayune tu heredero.
A la prima, se le arrima.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Piedra que rueda no hace montón.
Que cada cual espante sus pulgas.