Alabanzas y regalos, malos tratos.
El niño llorón y la china que lo pellizca.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Por los Reyes lo conoce el buey, y por San Sebastián el gañán.
Para todo mal es necesario un médico: el tiempo
Una palabra deja caer una casa.
Cuando la cólera y la venganza se casan, su hija es la crueldad.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
No dice más la lengua de lo que siente el corazón.
Quien cae no tiene amigos.
El que callar no puede, hablar no sabe.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Quien se casa viejo, o pierde la honra o pierde el pellejo.
No preguntes al cazador sobre su caza si vuelve con setas.
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
La esposa ideal es la que es fiel, pero intenta ser tan bella y amable como si no lo fuese
No son hombres todos los que mean en la pared.
La boda de los pobres, toda es voces.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Vale pero millones de veces más la vida de un solo ser humano que todas las propiedades del hombre más rico de la Tierra.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
El amor es una flor demasiado preciosa para ser cortada
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
El que apurado vive, apurado muere.
A la herradura que mucho suena, algún clavo le falta.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Loro viejo no aprende a hablar.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
Ponerle el cascabel al gato.
Es mejor sudar que temblar
El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Es más seguro ser temido que ser amado
Entre amigos no hay cumplidos.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Hijo de gato caza ratón; hijo de pillo sale bribón.
A cuentas viejas, barajas nuevas.
Lo que saben dos, lo saben ellos y Dios; lo que saben tres, ciento lo sabrán después.