El que lava la cabeza del asno, pierde el jabón, y el que predica en desierto pierde el sermón.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
El agua lo lava todo excepto la mala fama.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
Quien tiene compañero, tiene amigo y consejero.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Bebe el vino a discreción y no a boca de cangilón.
Agua en Marzo, hierbazo.
La riqueza es para el que la disfruta, y no para el que la guarda.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Líbreme Dios de moza adivina y de mujer latina.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
Si Dios hubiera querido prohibirnos el vino, las viñas serían amargas.
A preguiça se deu bem.
Abriles y condes, los más traidores.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Si no sabes dónde vas, al menos debes saber de dónde vienes.
Toda desgracia es una lección.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Hablar bajo y obrar alto.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Mallorquina, puta fina
Buenas costumbres y dineros, hacen de los hijos caballeros.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Dichoso Adán que no tuvo suegra.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
Hay alegrías sosas y tristezas sabrosas.
Cuando te vi venir dije: "A por la burra viene".
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
El hábito es una camisa de hierro.
Cuerpo descansado, dinero vale.
El fanfarrón mata a un león ausente, pero se asusta de un ratón presente.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
El hablar bien, poco cuesta.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Días se fueron y días vendrán; lo que unos trajeron, los otros se llevarán.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Esto son habas contadas.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Las tres cabezas más duras: la mujer, la cabra y la burra.