Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
El que mal anda, mal acaba.
Los patos marinos anuncian nieve.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Donde mengua el trigo, abundan los cerdos
Quien no llora, no mama!
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Modesto obsequio que encierra gran afecto.
Aramos, dijo la mosca al buey.
No es tonto el indio, sino quien lo hace compadre.
No hay que pensar que porque los sapos brincan son de hule.
Sé amigo de tus amigos. Responde a un regalo con otro regalo, a una sonrisa con otra sonrisa y a una mentira como si no la hubieras escuchado.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Quien tiene mujer parlera, o castillo en la frontera, o viña en la carretera, no le puede faltar guerra.
El que llora su mal, no lo remedia
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
Anda a chinga a otro lado mejor..
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
De noche todos los gatos son negros.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
Lo mismo es hablarle a un muerto, que predicar a un desierto.
A chico pié, gran zapato.
Matar pulgas a balazos.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
El que la hace, la paga.
O todos hijos de Dios o todos hijos del diablo.
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Su ladrido es peor que un mordisco
El diablo está en los detalles.
Calienta más el amor que mil fuegos
Más vale dejar a los enemigos que pedir a los amigos.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
Ser el último orejón del tarro.
Más de un hombre amanece con el día que no verá morir.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
De cintura para arriba todos santos, y de cintura para abajo todos diablos.
Hay quien tiene cabeza pero no tiene gorra para ponerse, y hay quien tiene gorra pero no tiene cabeza.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Panza llena, quita pena.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
Pa' las yeguas del jaral los caballos de allá mismo.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
Para los Santos, nieves en los cantos.