Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
No creas jamás que tu enemigo es débil.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Nadie remienda un vestido viejo, con un pedazo de vestido nuevo.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.