Chatunguilla, desenvuelta y graciosilla.
Buscar aguja en un pajar, es naufragar.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
La gracia de cada refrán, es decirlo en el momento y el lugar en donde van.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Boca de verdades, cien enemistades.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Si existe, se ve
El tiempo pasa en un abrir y cerrar de ojos.
Los hermanos y las hermanas están tan unidos como las manos y los pies.
Este dicho lo dijo Valentín y ni cuenta me di.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Cuando se es rico, siempre se baila bien.
La pasión embellece lo feo
La niebla deja el tiempo que encuentra
Arte para lograr es el dulce hablar.
Propagación mear no espuma.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
Los verdaderos amigos son tan raros como las moscas blancas
A nadie le amarga un dulce.
El que mucho escoge poco coge.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
La verdad adorna la boca de quien la dice.
Con el mismo cuero las correas.
Dejar al gato con el pescado.
Abranla piojos, que ai les va el peine.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Menos idea que Geral pasando música.
Roer siempre el mismo hueso
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Poco a poco hila la vieja el copo.
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
A barbas honradas, honras colmadas.
Cuantos más seamos, más reiremos.
Cada agujetero alaba sus agujetas.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Agua en febrero, promesa para el agricultor
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Machete cuto, estáte en tu vaina que nada te pasará.
El que mucho habla, mucho yerra.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
La lima, lima a la lima.