La ocasión es la madre de la tentación.
Besugo de enero vale un carnero.
El que compra y miente, en su bolsa lo siente.
Caldera observada no hierve jamás.
El que usó mal incienso debe atenerse a quemarse las mangas.
El zorro cree que todo el mundo come pollo como él.
La vaca por el cacho y la mujer por la mama.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Ir por los extremos no es de discretos.
Si quieres que tu mujer te quiera, ten dinero en la cartera.
El principio de la sabiduría es el temor de Jehová; Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.Proverbios 1:7
La labranza es hermana gemela de la crianza.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Si quieres miel no des puntapiés a la colmena.
Ancho de espaldas y estrecho de culo, maricón seguro.
Caridad con trompeta, no me peta.
Más vale puta moza que puta jubilada.
A todo porco lle chega o seu san martiño.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Al acebuche no hay quien le luche.
A enemigo que huye, puente de plata.
La que de treinta no sacó novio, tenga el humor del demonio.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
Libro prestado, libro perdido.
Mayo que fuere ventoso, todo fruto hace sabroso.
Riña de amantes, agua referescante.
El que más bosques busca, más lobos encuentra.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
Al que bien sabe podar, la mejor viña le has de dar.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Mujer sin varón, ojal sin botón.
Cara de beato y uñas de gato.
Juicio precipitado, casi siempre errado.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Nuestros defectos nos imitan más cuando los observamos en otros.
Nadie perdona que le hagan un favor.
El que paga mal, paga dos veces.
Gástate en juerga y en vino lo que has de dar a los sobrinos.
Una sola vez no es costumbre.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
De tu casa a la ajena, con la barriga llena.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.