Un hombre puede lo que sabe
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Un mal pequeño es un gran bien.
De tal árbol tal astilla.
En el corro mucha fiesta y en el refectorio feria texta.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Oveja que anda, bocado halla.
Condición de buen amigo, condición de buen vino.
Pan tierno, casa con empeño.
Para prosperar, madrugar.
Chico de plaza, chico de mala raza.
Tres saberes gobiernan el mundo: el saber, el saber vivir y el saber hacer, pero el último ocupa a menudo el lugar de los otros dos.
Necio es quien con necios anda.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Quien te aconseja comparte tu deuda
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Empleando todas sus fuerzas, hasta el ratón podría devorar al gato.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Amistad de boca, larga parola y cerrada la boca.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
La Cruz, la viña reluz.
Cada malo tiene su peor.
La guerra mil males engendra.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Los reyes tienen los brazos largos.
La zarza da el fruto espinando y el ruin llorando.
El mirón, ¡chitón!.
El ruin calzado sube a los cascos.
Como el perro de muchas bodas, que en ninguna come por comer en todas.
El cuchillo no conoce a su dueño.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Más vale dar que recibir, si te lo puedes permitir.
La mercancía bien comprada está medio vendida.
Beber por jarra penada, no me agrada.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El que presta, a pedir se atiene.
Adonde no te llaman, no vayas.
El tiempo es oro y el que lo pierde tonto.
Al asno no pidas lana.
De baldón de señor, o de marido, nunca zaherido.
Vivir es morir lentamente.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Lo que vale la pena hacerse, vale la pena hacerlo bien.
Cuando vivas entre zorros, zorrea tu un poco.