A la mujer por lo que valga, no por lo que traiga.
Dar a un hijo mil onzas de oro no es comparable a enseñarle un buen oficio.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Necesidad disimulada es necesidad doblada.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Barba de tres colores no la tienen sino traidores.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Cólera de amantes resurgir del amor
En la viña del Señor, hay de todo, menos uvas.
La mujer, hermosa y la galga, golosa.
No hay que arrear ganado flaco.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Dios es la medida de todas las cosas.
Caballero en buen caballo; en ruin, ni bueno ni malo.
El que cosas busca, por fuerza ha de hallar alguna.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Se cree el bizco rey entre los ciegos.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Una golondrina no hace verano, ni una sola virtud bienaventurado.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Ni te compres limas, ni te compres peras, ni te comprometas en donde no puedas.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Pereza no alza cabeza.
Una bella mujer, todos la desean pero nadie se casa con ella.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
El hombre más listo enloquece al amar; la mujer más tonta se vuelve lista cuando ama
Cargos son cargas.
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
Si el culo tuviera dinero, Don Culo lo llamaría el mundo entero.
Doce gallinas y un gallo comen tanto como un caballo.
El enamorado que no es pulido, luego es aborrecido.
A quien da y perdona, nácele una corona.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Cuando el león envejece hasta las moscas le atacan.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
El que tienes más saliva, come más hojaldres.
Comer ajo y beber vino no es desatino.
El abad canta donde yanta.
No agarres la cola del leopardo, pero si la tienes, no la sueltes.
Con fabes y sidrina, nunca falta gasolina.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.