Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El que se alegra del mal del vecino, el suyo le viene de camino.
A cada cual lo suyo y a Dios lo de todos.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Que no te den gato, por liebre.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Cosa rara, cosa cara.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
A quien tiene escopeta, guitarra, reloj y mujer, nunca le falta un trasto que componer.
Al que feo ama, bonita le parece.
Tiran más tetas que carretas.
Como el perro del hortelano, ni come ni deja comer.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Por mucho que un hombre se afane, siempre hay quien le gane.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Hombre mezquino, no pida ayuda a su vecino.
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
El que quiere hacer algo busca un miedo; el que no quiere hacer nada busca una excusa.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Valiente que huye una vez, es que se guarda para otra vez.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Carnero, hijo de oveja, no yerra quien a los suyos semeja.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Quien se conduce con integridad, anda seguro; quien anda en malos pasos será descubierto.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
El viejo pone la viña y el mozo la vendimia.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Favor retenido, no debe ser agradecido.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
Cada loco con su tema y cada cuerdo con su apotema.
El corazón del justo, piensa para responder.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
Con la mujer y el dinero no te burles, compañero.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Vivir prevenidos, es de buen sentido.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
No hay hacienda mejor hecha que la que uno hace por su mano.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Madre pía, daña cría.
Un clavo saca a otro clavo.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Trabajando por cuenta ajena, poco se gana y mucho se pena.