Se heredan dinero y deudas
La ignorancia es muy atrevida.
No aumentes tus riqueza por el que vive en pobreza.
A burlas, burlas agudas.
Quien la gana sufre, quien lo encuentra goza.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
El que ambiciona lo ajeno, pronto pierde lo propio.
Mujer hermosa, soberbia contenciosa.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
La maldad con la belleza es el anzuelo y el cebo del diablo.
Quien de valor hace alarde, tiene mucho de cobarde.
El olor de la agena fama, al envidioso atafaga.
En los ojos del patrón, verás siempre la ambición.
Quien guarda su puridad, excusa mucho mal.
Quien en poco tiempo se hace rico o heredó o es pillo.
El mucho joder empreña.
Avellana vana, rompe los dientes y no quita la gana.
La sangre del pobre el rico se la come.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Mejor maestra es la pobreza que la riqueza.
La ignorancia es la madre del atrevimiento.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
No hay fiera más fiera que el que ingrato sea.
Cuanto más sucia es la criada, más gorda está el ama.
Quien roba poco es ratero; y quien mucho, financiero.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Pereza, llave de pobreza.
La envidia va tan flaca y amarilla porque muerde y no come.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
No es más rico el que más tiene sino el que menos necesita.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
A mala suerte, envidia fuerte.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
La maledicencia es una mala hierba que solo crece en los estercoleros.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
La honestidad excesiva raya en la estupidez.
El hambre es una fea bestia
Gran dolor es tener poca carne y mucho asador.
La prisa es la madre de la imperfección.
Paga adelantada, paga viciada.
En gran casa, gran gasto se amasa.
Quien gasta todo lo que gana, nunca engorda la marrana.
El ojo del amo engorda el ganado.
Abusar es mal usar.
Paciencia, cachaza y mala intención.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Quien a heredar aspira, larga soga estira.