El Señor no deja sin comer al justo, pero frustra la avidez de los malvados.
Riese el diablo cuando el hambriento da al harto.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
La virtud hace nobles y el vicio innobles.
La gloria no es galardón, cuando es soberbia y pasión.
Quien dice que la pobreza no es vileza, no tiene seso en la cabeza.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Todo necio confunde valor y precio.
Alabanza propia es vituperio.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
A ciento de renta, mil de vanidad.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Juzga el ladrón, en su saña, a todos por su calaña.
Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
En casa del pobre, reventar antes que sobre.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Quien en Agosto ara, riqueza prepara.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
La envidia puede herir a lo que se tiene; pero no a lo que se es.
Del avaro un solo bien se espera: que se muera.
Marido rico y necio no tiene precio.
Quien con pícaros se amaña, es de la misma calaña.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Escatimar y dar a putas.
Buena bolsa, envidiosos y ladrones la hacen peligrosa.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Ni hombre sin vicio, ni comida sin desperdicio.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Donde acaba la pereza, la prosperidad empieza.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.
Can que mucho ladra, ruin es para casa.
Obremos a no ver, dineros a perder.
Nada es virtud ni pecado, mientras no sea divulgado.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.