Los ojos brillan al patrón cuando encuentra un tontorrón.
La ambición y la venganza siempre están hambrientas.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
La ambición mató al ratón.
El que sacrifica su conciencia a la ambición quema una pintura para obtener las cenizas.
Donde hay patrón no manda criado.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
En la fiesta del patrón, repiques, cohetes, música y sermón.