La verdad no peca pero incomoda.
El caballo del judío, harto de agua y bien corrido.
El que vive de prestado, algún día es encuerado.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
El menor yerro que podría hacer, es casarse la mujer.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
La razón y la paciencia, al fin vencen la insolencia.
No te acompañes ni de amigo lisonjero ni de fraile callejero.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
El pan ajeno hace al hijo bueno.
Al que de ajeno se viste, en la calle lo desnudan.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
El que evita la tentación, evita el pecado.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Mal largo, muerte al cabo.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Hijo descalostrado, medio criado.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
El amor es carne para el mancebo y hueso para el viejo.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Más perdido que perro en misa.
El día que te casas, o te curas o te matas.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
Más vale mendrugo que tarugo.
Ya saliste con el chancho al hombro.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Galga salida, a liebre parida.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Quien quita lo que da, al infierno va.
Para el bien, la acción es más que la intención; para el mal la intención es más que la acción.
La oveja mansa, se mama su teta y la ajena.
Dios castiga sin dar palos, a los buenos y a los malos.
El que quiera conquistar tiene que luchar.
Del uso viene el abuso.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
En la tierra de los ciegos, se disputaban la corona un bizco y un tuerto.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
La mujeres es más lista que el hombre que la conquista. e La mula y la mujer son malos de conocer.
Hay que darle al niño malo, más amor y menos palo.