El cantar, alegra el trabajar.
A cama chica, echarse en medio.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Paciencia piojo que la noche es larga.
Queriendo hacerlo mejor, a veces estropeamos lo que está bien hecho.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Charlando y andando, sin sentir se va caminado.
Mamar del Estado sin sentido y sin razón.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
El amor y el interés se fueron al campo un día, pero más pudo el interés que el amor que le tenía.
Pies, ¿para qué os quiero?.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
Si no existiera la gente común tampoco existirían las personas extraordinarias.
Estás entre la espada y la pared.
Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
Buscando lo mejor suele desaprovecharse lo bueno.
Año nuevo vida nueva.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Lo que hace Dios es lo mejor.
Fruta de huerta ajena, es sobre todas buena.
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
La envidia es una mala consejera.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Más bien poco correctamente que mucho incorrectamente.
En el peligro se conoce al amigo.
Al mal dar, tabaquear.
Vence al enemigo sin manchar la espada.
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Aprovéchate gaviota que no te verás en otra.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Cada hombre deja sus huellas.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Afición que más daña que aprovecha, enseguida se desecha.
Del harto al ayuno, no hay duelo ninguno.
De donde viene la descomunión, allí viene la absolución.
Más vale ser pobre que estar enterrado.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Mujer que no tiene encanto, se queda para vestir santos.
No inclines la balanza, ni falsees los pesos, ni alteres las fracciones de la medida. El mono se sienta junto a la balanza y su corazón es fiel. ¿Qué Dios es tan grande como Thot, el que descubrió estas cosas, para hacerlas?
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Dame gordura, darte he hermosura.
Agua, poca, y jamón, hasta la boca.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.