De floja tierra, nunca abundante cosecha.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
Ese te quiere bien, te hace llorar.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
A donde te duele, ahí te daré.
El sol sale para justos y pecadores.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
El amor es para los hombres el estado natural del alma
La barca pasa, la orilla queda
Cuanto más tienes, más quieres.
Llegada la ocasión, el más amigo, el más ladrón.
Quién más te quiere, te hará llorar.
En casa como porquero, y en la calle, caballero.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Copas son triunfos.
El que quiera ser bohemio, que no se eche el lazo al cuello.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
A la vejez, viruelas.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
No hay como quitarse de en medio para dejar de ser imprescindible.
El mejor guardián del rey es el amor de sus súbditos.
Bien está cada piedra en su agujero.
A quien espera, su bien llega.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
La fortuna ayuda a los que se ayudan a sí mismos.
No es el que más grita el que tiene más razón.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cada medalla tiene dos caras.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Al nopal solo se le arriman cuando tiene tunas
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
La gracia del barbero es sacar la patilla de donde no hay pelo.
A más años, más desengaños.
Al hombre inocente, Dios le endereza la simiente.
El tiempo es oro.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
La pérdida de un amigo, es la mayor pérdida.