El buen vino, de sí propio es padrino.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Al pobre le faltan muchas cosas; al avaro, todas.
De mozo rezongador nunca buena labor.
A quien miedo han, lo suyo le dan.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Agua sobre agua, ni cura ni lava.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Fruta nueva? ¿quién no la prueba?
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Cada cabeza es un mundo.
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Hasta el rabo, todo es toro.
El sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice.
Callen barbas y hablen cartas.
A buen servicio, mal galardón.
De la abundancia viene la vagancia.
Mentiroso sin memoria, pierde el hilo de la historia.
Lo que siembras cosechas.
Quien te quiere, te aporrea.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
El dinero diario, es necesario.
En lo amargo esta lo bueno, y en lo más dulce el veneno.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
A bien se llega quien bien se aconseja.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Quien quiera mujer eterna que se case con una enferma.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Aunque sea fraile, le gusta el baile.
Lo que falta por hacer, es lo que no se ha intentado.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Que no me busquen porque me encuentran.
Come para vivir, pero no vivas para comer.
No a todos les queda el puro nomás a los trompudos.
No hay buena salud donde no entra buena luz.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
Zapatero a tus zapatos.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Bella por fuera, triste por dentro
Dar en el clavo.