Una buena palabra alegra, una mala hiere.
Donde dije digo, digo Diego.
Albañil chapucero tapa en falso el agujero.
El que se ríe a solas de su maldad se acuerda.
Calle el que dio y hable el que recibió.
Buena cuenta es toma y daca, y todas las demás, caca.
Una cosa es predicar y otra distinta dar ejemplo.
El hombre como el oso, cuanto más feo, más hermoso.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Cruz a su ermita y el cura a su misita.
Aunque tengas todo lo que desees en la tierra, nunca dejes de mirar al cielo.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
De la esperanza vive el cautivo.
Cuanto más desnudo está el amor, menos frío tiene
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Quien té presta, te ayuda a vivir.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Gran constipado, culo apretado.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
No hay caracol que no tenga vuelta.
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Mal suena el Don sin el din.
La salud no es conocida hasta que es perdida.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Volverse humo.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
Cuando la gana de joder aprieta, ni el culo de los muertos se respeta.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Lo que fuere sonará.
Es más agrio que un limón.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
No busques donde no hay.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Las sueños, sueños son.
Comer se ha de hacer en silencio, como los frailes en sus conventos.
La mejor leña está donde no entra el carro.
Vivir cada uno como querría morir, ése sería buen vivir.
El insensato que reconoce su insensatez es un sabio. Pero un insensato que se cree sabio es, en verdad, un insensato.
El papel que se rompa él.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Las desgracias no vienen solas.
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Cazador y cazado confían en Dios.
Muerto que no hace ruido, mayores son las súas penas.