Lo pasado, pisado.
El ternero recental no teme al tigre.
Porque un día maté a un perro, mataperros me llamaron.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Bueno está lo bueno.
Cuando el marido llega a la casa debe pegarle a su mujer, si él no sabe el motivo, seguramente ella si lo sabe.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Lo mal ganado, ello y su dueño se lo lleva el Diablo.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Quiere acabar con el canibalismo comiéndose a todos los canívales.
Mañana de expectacion tarde de decepcion.
Muchos locos empezaron creyéndose sabio.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
No hay duelo sin consuelo.
Bondad con hermosura, poco dura.
Mal ojo le veo al tuerto.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Más vale salto de mata que ruego de hombres buenos.
A la mal casada, miradla a la cara.
Esto está color de hormiga.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Más vale mujer triste que marido que embiste.
Cree solo la mitad de lo que oigas decir de la riqueza y la bondad de un hombre.
Fue por lana y salió trasquilado.
Más vale poco que nada.
Al amigo que no sea de ley, plántalo en lo del rey.
Presto se va el cordero como el carnero.
Llagas hay que no curan, y toda la vida duran.
A medida del santo son las cortinas.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Esta es la opinión del cuco, pájaro que nunca anida, pone el huevo en nido ajeno y otro pájaro lo cría.
No es lo mismo ser que haber sido.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Variante: Acuérdate, nuera, que serás suegra.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Quien siembra en Marzo, rellena el zarzo.
La necesidad hace maestros.
Por muchos golpes que de el martillo, el yunque siempre durará más.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Como la espada, así la vaina.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
Mucho ruido y pozas nueces.
Sustos y disgustos matan a muchos.
El que de Santo resbala hasta demonio no para.
Por lo que guardo en mi pecho, nunca tendré pleito.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.