Esclava te doy y no mujer, trátala como burro y déjala sin comer.
Con fuerza de voluntad, incluso un ratón puede comerse un gato
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Como la espada, así la vaina.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
El que depende de la mesa de otro, con frecuencia cena tarde.
Hablar en plata blanca.
La gula y concupiscencia, matan más que la abstinencia.
Es por bondad de corazón por lo que el cangrejo rechazó que Dios le fabricara una cabeza.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Un deber fácil no es un deber
En cielo despejado puede desatarse de repente una tempestad.
Contra la gota, ni gota.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
Lo pasado, pasado, y lo mal hecho, perdonado.
La imprudencia abre la puerta, y la pereza la mantiene abierta.
La mujer celosa cree en todo aquello que la pasión le sugiere
El que tonto nace, tonto muere.
Quien lee despacito, comprende el escrito.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
El que ha desplazado la montaña es el que comenzó por quitar las pequeñas piedras.
La cara del santo hace el milagro.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.
Más perdido que Adán el día de la madre.
El que bruto entra, bruto se ausenta.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Burlas suaves traen burlas graves.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Indios y burros, todos son unos.
Cuenta tus faltas y deja las ajenas.
Los castellanos tienen más lengua que manos.
Llegado el carro al pie de la montaña , se encontrará infaliblemente el camino.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
No arrojes margaritas a los puercos.
Lo que está por pasar pasará.
Más mató la receta que la escopeta.
Más vale morir honrado que vivir deshonrado.
Todos llaman a la puerta de aquel que llama a todas las puertas
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Quien es feliz habla poco
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.