De la norteña y la tapatía, la primera tuya, la segunda mía.
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Freídle un huevo, que dos merece.
Ir de mal en peor, no hay cosa peor.
Esto está color de hormiga.
Ten buen pulso, alza la bota, y acompaña al pijota.
Más vale poco que nada.
Peores nalgas tiene mi suegra.
Para cada hombre sabio hay un más sabio.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Las cruces son las escaleras al cielo.
El aire de Madrid mata a un hombre y no apaga un candil.
El mal comido no piensa.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
La humanidad se divide en tres clases: los inamovibles, los móviles y los que se mueven.
Criado murmurador, es cuchillo del señor.
Es mejor que la ultima peseta la gane otro.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
Si quieres vida segura, asienta el pie en la llanura.
La mala cama hace la noche larga.
Muerto el perro, el gato es el que ladra.
El ternero recental no teme al tigre.
Está comiendo zacate el burro.
Por Navidad, los ciegos lo notarán. Por Reyes, los bueyes.
Cada cual en su madriguera sabe más que el que viene de fuera.
La mucha tristeza es muerte lenta.
El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Quien hace por común, hace por ningún.
El hombre sabio instruye sin utilizar las palabras.
Me juzgaba desgraciado por la falta de zapatos, hasta que vi a un hombre que no tenía pies.
Ningún hombre vale más que otro si no hace más que otro
El cazador que persigue a un elefante no se detiene para tirar piedras a los pájaros.
El más excelso conquistador es el que vence al enemigo sin descargar ningún golpe.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
Cinco dedos en una mano, a las veces hacen provecho y a las veces hacen daño.
La alegría es gemela
Ser casta y de buena pasta, para buena mujer no basta.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
No caben dos pies en un zapato.
Todos los santos tienen octava.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
A donde no está el dueño, no está su duelo.
El silencio y la prudencia, mil bienes agencia.
Muchos componedores descomponen la novia.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.