A candil muerto, todo es prieto.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Cabra coja no quiere siesta, y si la tiene caro le cuesta.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Los conflictos con la dama, se dirimen en la cama.
La intención es lo que vale.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Las estrellas inclinan pero no obligan.
La que por cuaresma comenzó tarde principió.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Mujeres y pelagatos son malos para facer tratos.
Hay tres cosas que nunca podran recuperarse: la flecha lanzada, la palabra dicha y la oportunidad perdida.
El año de la sierra, no lo traiga Dios a la tierra.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
El hablar mismo idioma.
Desee bien, sea bueno.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Se pilla al mentiroso, antes que al cojo.
De luengas vías, luengas mentiras.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
Nadie apalea a un perro muerto.
A espaldas vueltas, memorias muertas.
Todo flujo debe tener su reflujo.
La juventud de un hombre jamás morirá, a menos que él la mate.
Las mujeres y el melón, cuando los catas, sabes lo que son.
A quien cuece o amasa, no hurtes hogaza.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Haces mal, espera otro tal.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Los que duermen bajo las mismas sábanas aprenden a hablar con la misma boca
Refranes y consejos todos son buenos.
Los hijos de Mari-Rabadilla, Cada cual con su escudilla.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
Sol puesto, obrero suelto.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Mal largo, muerte al cabo.
Pelo mal cortado, a los quince días igualado.
La mierda, bajo la nieve, no se ve.
Por Santa Catalina coge tu oliva, la vieja que lo sabía cogida la tenía.
Cargos son cargas; las menos, dulces, las más amargas.
La nobleza es orden muy estrecha, y pocos cumplen con ella.
Negocios hay que están bien a las dos partes.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
El pagar y el morir, cuanto más tarde mejor.
Nunca ocultes nada al sacerdote, al médico y al abogado.