¡Cómo sufre mi pecho que late!
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Una vez te casarás, pero mil te arrepentirás.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
La felicidad da la vista a un ciego
A marido ausente, amigo presente.
Dios consiente, pero no siempre.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Obra acabada, a dios agrada.
Donde no hay harina todo es mohína.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Del mal, el menos.
La fantasía es la loca de la casa
Buena fama, hurto encubre.
La inocencia de un ratón puede mover un elefante.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El que a cuchillo mata a cuchillo muere.
Tirar la piedra y esconder la mano, es cosa del villano.
Sin dudar, no hay acertar.
Día nublado engaña al amo y al criado.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
Si se muere el que me debe, todo se pierde.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
El lechón que siendo lechón no lo matan, muere marrano.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
De necios es huir de consejos.
Solo se puede sacar de una bolsa lo que ya está en ella.
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
Quien recurre a poco saber obtiene un mal parecer
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
El que buena cama hace, en buena cama se acuesta.
Buena es la nieve, sí en enero viene.
A hija casada, los yernos a la puerta.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Una alegría compartida se dobla, mientras que una aflicción compartida se reduce a la mitad.
La mujer hacendosa es la más hermosa.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Mi mama me manda a mi y yo mando a mis hermanitos.
Si un árbol cae, plantas otro.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.