Le dijo la sartén al cazo.
La comida del hidalgo: poca vianda y mantel largo.
Mal reposa la vida dudosa.
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Cuando la partera es mala, le echan la culpa al niño.
La puerca tira del tapón
Al buen, regalo; al malo, palo.
Quien sus bienes da en vida, merece que le den con una porra en la barriga.
Por San Matías igualan las noches con los días y pega el sol en la umbrías.
Quien gana la primera, pierde la postrera.
Obra de mal cimiento, la derriba el viento.
Muerte la gata, los RATONES bailan.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Atiende más a la mirada del sabio que al discurso del necio.
La que tiene cara honrada, no encuentra puerta cerrada.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
La muerte es puerta de la vida.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
A cántaro roto, otro al puesto.
Viudas, casadas y doncellas, buenas son todas ellas.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Si el chivo no le mama, ganancia para la cabra.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Comida sin siesta, campana sin badajo.
La fe infundada en la autoridad no es fe
Que si fue, que si vino, que si calabaza, que si pepino.
El que de amarillo se viste a su hermosura se atiene.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Casa sin mujer y barca sin timón, lo mismo son.
Por los cuernos se agarra el toro.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El que se pone de puntillas no puede sostenerse derecho.
Maestro, El se puede comer la regla.
Juego y bebida, casa perdida.
Una mujer bella es el paraíso de los ojos, el infierno del alma y el purgatorio de la bolsa
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Pierde el hablar lo que ganó el callar.
Más grande que la conquista en batalla de mil veces mil hombres es la conquista de uno mismo.
Hay gustos que merecen palos.
Quien siembra favores, cosecha rencores.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.