Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
No hay que buscarle tres pies al gato.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
El que se fue a Barranco perdió su banco!
La necesidad tiene cara de hereje.
El oficio hace maestro.
La respuesta correcta es la C. (Ante un examen y cuando no tienes ni idea de la cuestión, al libre albedrio).
Quien a dos amos sirve, siempre termina mal.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
De buena semilla, buena cosecha.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Se heredan dinero y deudas
Entre marido y mujer, nadie se debe meter.
Es agua derramada.
Despacito por las piedras
El que pestañea pierde.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Esposa mojada, esposa afortunada
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
A gran seca, gran mojada.
Siembra perejil en Mayo y lo tendrás todo el año.
Junio grana los trigales, si Abril y Mayo llovieron a gusto de los mayorales.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Quien se ha cansado bajo el sol del verano, que se guarde del sol del invierno y se caliente al calor de la chimenea
El buen nabo, por Santiago tiene cabo.
Llaga incurable, vida miserable.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Hoy te lo dice tu amiga.
Cabra que tira al monte, no hay cabrero que la guarde.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Hablando se entiende la gente.
Bendito aquel que, no teniendo nada que decir, se abstiene de demostrarnoslo con sus palabras.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
El hábito no hace al monje, ni la venera al noble.
A picada de mosca, pieza de sabana.
Boticario que equivoca el tarro, manda al enfermo a mascar barro.
Nadie extienda la pierna sino hasta donde la sábana llega.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
¿Qué mayor delito que la pérdida de tiempo?
No se llame señor quien en Tierra de Campos no tenga un terrón.
Donde están los hechos, no son necesarias las palabras.
Cabeza loca no quiere toca.
Cada mozo lancee su toro.
Del mal, el menos.
De riqueza y santidad, la mitad de la mitad.