El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
El que a hierro mata, no muere a monterazos.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Haz el mal y guárdate.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
Todo tiene su precio, pero hay precios que no merece la pena pagar.
Buena fama, hurto encubre.
La que no baile, de la boda se marche.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Pocas palabra y muchos hechos.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Perejil de Mayo, perejil de todo el año.
Cada cual lleva la lengua al lado donde le duele la muela.
Dios consiente, pero no siempre.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
No hay predicador más persuasivo que San Ejemplo.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
Al mal pagador más vale darle que prestarle.
Día nublado engaña al amo y al criado.
Sigue la senda, aunque dé rodeos; sigue al jefe, aunque sea viejo.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
Al melón maduro, todos le huelen el culo.
Hombre avisado, medio salvado
La mujer hacendosa es la más hermosa.
De cornada de burro, no vi morir a ninguno.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Un buen día vale por un mal mes
Carga que place, bien se trae.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Coja es la pena; más, aunque tarda, llega.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
Se alegraron con tu nacimiento, tú llorabas; vive de manera que puedas jusgarte realizado en el momento de tu muerte, pra ver llorar a los otros.
Los cascos salen a la botija.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Chico pueblo, grande infierno.
Saber si pisa culebra o si pisa bejuco.
A la mujer muy casera, el marido bien la quiera.
Casa convidada, pobre y denostada.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Manda, manda, Pedro y anda.