Solo el ciego tantea en la oscuridad.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Quien hace mal, aborrece la claridad.
El que da primero da dos veces.
Adonde no te llaman, no vayas.
Variante: A caballo regalado, no se le mira el diente.
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Más haces callando que gritando.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Comed bueno, cagad fuerte, que pronto vendrá la muerte.
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Al que por su gusto muere, la muerte le sabe a gloria.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Tirar la piedra y esconder la mano.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Beneficio recibido, dase muy luego al olvido.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Las cosas de palacio van despacio.
Hablando la gente se entiende.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
Adiós señora alcaldesa, que me llevo el reloj y las pesas.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Hacer buenas (o malas) migas.
Dijo la sarten al cazo: "no te acerques que me tiznas".
El Rey es poco para su porquero.
Más vale bien amigada que mal casada.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Tiempo pasado, con pena recordado.
Quien halla a tiempo la sisa, no se queda sin camisa.
La mayor ventura, menos dura.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Faena acabada, faena pagada.
Boda, en igualdad, hasta en la edad.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Suegra, ni de caramelo.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Los reyes tienen los brazos largos.
Los enemigos del hombre son tres:Suegra,cuñada y esposa.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
Cuando el abad está contento, lo está todo el convento.
Al mal segador la paja estorba.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Una espina en el ojo.
Una manzana roja invita piedras.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.