La madera de tu casa, en enero sea cortada.
Además de cornudos, apaleados.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
El último en llegar, con la más fea le toca bailar.
Te va a atropellar un carrito de helados.
En lugar ventoso, tiempo sin reposo.
Gota a gota se forma el río.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
El hombre recurre a la verdad solo cuando anda corto de mentiras
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
El caballo viejo conoce bien el camino.
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
No hay viejo sin dolor.
De boca para fuera.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
Señal fija de agua, verla caer.
Donde ajos ha, vino habrá.
Un jarrón perfecto nunca ha salido de las manos de un mal artesano.
Hasta el peor papel tiene necesidad de ser bien interpretado.
Hijo de gato caza ratón.
Nadie envejece a la mesa.
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
El que no tiene hechas no tiene sospechas.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Las palabras vuelan, los escritos se conservan.
Del mal vino, buena borrachera.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Tras el vicio viene el lamento.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Levantar la liebre para que otro la mate es disparate.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
El rosario en el cuello, y el diablo en el cuerpo.
No comas judías cuando hayas de andar entre gente de cortesía.
Folla de millo, pra dormir é boa, frouma de pino, déixaa para a túa sogra. Follato de maíz, para dormir es bueno; pinocha de pino, déjala para tu suegra.
Una carreta vacía hace ruidos.
El poco seso canta en la mesa y silba en el lecho.
Mano de santo cura como por encanto.
Hay que estirar el pies hasta donde llegue la sábana.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Entre un pastor y una garrota, no pasa la bota.
Pascua con luna, cabras ninguna, ovejas tal y cual.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
El que tiene hijos vive como un perro y muere como un hombre; y el que no los tiene, vive como un hombre y muere como un perro.
Los celos ciegan la razón.
Alabanza propia, mentira clara.