A árbol caído, todo son piedras.
Quien pregunta, no yerra.
El que presume de honrado, presume de desgraciado.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
La fea graciosa vale más que la bonita sosa.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
Detrás de la Cruz está el Diablo.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Zapato os daré que tengáis que romper.
Con meros consejos, no se va muy lejos.
Mujer en la ventana, o puta o ENAMORADA.
Tu viña preciada, entrando Marzo labrada.
En Marzo, la veleta, ni dos horas está quieta.
También los secretarios echan borrones.
La mujer hace el amor cuando quiere y el hombre cuando puede.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Lo mal vendido hace perder lo bien adquirido.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
No hay refrán que no sea verdadero.
Ya decia Salomón que el buen vino alegra el corazón.
Descansa el corazón, contando su pasión.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
Hombre cortés, de todos estimado es.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Por fuerte que seas, siempre existe otro más poderoso que tú
El matrimonio es el único error que no debemos dejar de cometer.
Si entre burros te ves, rebuzna alguna vez.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
A quien en alabar lo bueno se queda corto, mírale el rostro.
Apenas es gato y ya anda en el tejado.
Nunca amarga el manjar por mucho azúcar echar.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
El que busca, encuentra.
Bien convida, quien prestó bebe.
El papel que se rompa él.
A la muerte ni temerla ni buscarla, hay que esperarla.
Hechos son amores y no buenas razones.
El viento y la marea no esperan a nadie.
Lo que deprisa se hace, despacio se llora.
La abuela que no guardo leña en abril, no supo vivir.
Incluso sin poder gatear quieres correr.
A veces vivimos nuestra vida sintiéndonos encadenados, sin saber que nosotros tenemos la llave.
La casa que no la visita el sol, la visita el doctor.
A quien dios no le dio hijos el diablo le dio sobrinos
A la virtud, menester hace espaldas.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Más vale odiado que olvidado.
Mojarse el potito.
En la tardanza está el peligro.