Que tu mano izquierda no sepa lo que hace la derecha.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Nunca pongas el arado antes de los bueyes.
Rotas las raíces del loto siguen unidas sus fibras.
Errar es humano.
Quien lengua ha, a Roma va.
Si quieres ser señor, que tu mujer sea mejor.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Donde pone el ojo, pone la bala.
Más vale estar solo que mal acompañado.
No hay más chinche que la manta llena.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
El que da dinero manda y el que no de pendejo anda.
Parece que perdio un millon y encontro una peseta.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Cabra que tirar al monte no sabe, si entra no sale.
Pídeles consejos a los viejos y a los jóvenes, pero sigue tu propio sentido común.
Cuando se mueve el alcalde, no se mueve en balde.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Ni en pelea de perros te he visto
Lancha La no pasa en balde.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Muchos pocos hacen un mucho.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cada necio quiere dar su consejo.
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
De dolor, nadie murió.
El mejor escribano echa un borrón.
Al hombre por el verbo y al toro por el cuerno.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
El rico nunca está satisfecho.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Perro que no anda no encuentra hueso.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Nunca bailes en una barca pequeña.
En bote pequeño la buena mermelada.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Matrimonio repentino, muchacho cincomesino.
A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
La desesperación convierte a un hombre infeliz en un hombre débil
Cosa mal guardada, de ladrones bien robada.
El cielo no cierra completamente el camino a los hombres.
Un juego de cartas se juega con dinero
Para el solano, agua en mano.