Necio es quien con necios anda.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Solo los necios y los tontos tiran piedras a su propio tejado.
Firmar sin leer, solo un necio lo puede hacer.
Más necio es que necio el necio que quiere pasar por sabio.
El sabio puede sentarse en un hormiguero, pero solo el necio se queda sentado en él.
El que aprende con pelos abajo, aprende poco y con trabajo.
El vulgo es necio y pues lo paga, es justo hablarle en necio para darle gusto.
Más enseñan las manos que los labios.
Los tropezones enseñan a levantar los dedos.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.