Lo que llena el ojo, llena el corazón.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ni en invierno ni en verano, dejes la manta en casa del amo.
Cuando el grillo canta, no hace falta la manta.
Debajo de la manta, tanto vale la negra como la blanca.
Entre santo y santa, cama doble y buena manta.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Puta la madre, puta la hija y puta la manta que las cobija.
Antes se llena el cuajo que el ojo.
Berenjena, ni hincha ni llena.
La cuenta de la cena, no es la que nos llena.
La esperanza no llena la panza.