Puso pies en polvorosa.
Quien más sabe, mayores dudas tiene.
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
El río pasado, el santo olvidado.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Donde las dejan, las cobran.
Del sabio, poeta y loco, todos tenemos un poco.
Roma, acuerdos y locos doma.
El bueno, lo malo calla; el malo, todo lo habla.
No hay sustituto para la experiencia.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
El canalla es el que hace el agravio, no el que lo soporta.
Mejor perdiz en la mano, que dos en el campo.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Daño es ser engañado una vez, dos, necedad es.
No hay gato que no tenga uñas.
Si el cuquillo no ha venido el 25 de abril, o se ha muerto, o lo han matado, o es que no quiere venir.
La llaga sana, la mala fama mata.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
No hay miel sin hiel.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Viento del solano, agua en la mano.
¿Mirón y errarla?.
El que tenga perro que lo ate, y si no que lo mate.
Al cabo de un año, las mañas de su amo.
Al ausente, por muerto le da la gente.
Llegó el momento de la verdad.
El hombre honrado a las diez acostado.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
El que espera desespera.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
El garbanzo para San Marcos, ni nacido ni en el saco.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Una van de cal y otra van de arena.
Fingir locura, es a veces cordura.
La ciática no se cura, con cualquier barata untura.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
En casa de la puta, el que la pilla la disfruta.
Que mañana hay misa para los sordos.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.