Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Murió, y de niños APRENDIENDO.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Dios encuentra un ramo bajo para el pájaro que no puede volar
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
La montaña es pesada, pero una mariposa levanta a un gato en el aire.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
El que no la hace a la entrada la hace en la salida.
Niebla en menguante, mal tiempo en adelante.
Hablando nos entendemos.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Febrero loco y Marzo otro poco.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Lo que se aprende en la cuna siempre dura.
La gente mala se muere de vejez.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Mal se tapa el gato con la cola.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Mujer asomada a la ventana o es puta o esta ENAMORADA.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Al que bien come y mejor bebe, la muerte no se le atreve.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Puso pies en polvorosa.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Has lo que debes y no lo que puedes.
Suelo mojado, cajón seco.
Dios los cría y el diablo los junta.
En Diciembre, no hay valiente que no tiemble.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Demasiada alegría es dolorosa
Es mejor el amo temido que el despreciado.
Ante Dios, todos somos iguales.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Nunca se debe tirar piedras arriba cuando se tiene techo de cristal.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
Quien ha de pasar la barca no cuenta jornada.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Siempre friegan los platos los mentecatos.
Quien huelga no medra.
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
En este mundo nada hay cierto, salvo la muerte y los impuestos.
Más merezco; pero contigo me conformo.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
El dinero hace al hombre entero.
La verdad adorna la boca de quien la dice.