Bota vacía la sed no quita.
La distancia hace a las montañas más azules.
El que más puede, más aprieta.
Cuentas viejas líos y quejas.
Fiado y bien pagado, no disminuye estado.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Según es el pájaro así es el nido.
Entendimiento agudo pero sin grandeza lo pincha todo y nada mueve.
El que no agradece, no merece.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
A la larga, el galgo a la liebre mata.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Donde las dejan, las cobran.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Un mal con un bien se apaga.
La mula reparando y le avientas el sombrero.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Roma, acuerdos y locos doma.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
Cabeza vana no cría canas.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Por San Martín siembra el ruin.
Cuenta el milagro, pero no digas el santo.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Dijo la sartén al cazo: ¡apártate gorrinazo que me tiznas!.
La cabra siempre tira al monte.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
Da una sola campanada, pero que sea sonada.
El agua se purifica fluyendo; el hombre, avanzando.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
No hay viudita sin duelo, ni triste in consuelo.
Ni el trigo es mío, ni es mía la cibera, conque así, muela el que quisiera.
A la que parió harto no la engaña un parto.
Bien está el pájaro en su nido.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Por diferente camino, se llega al mismo destino.
La mujer y la guitarra para tocarlas hay que templarlas.
En mi casa, yo me soy rey y yo me soy Papa.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Picha española no mea sola.
Hasta ajustar, regatear.