Lo que con el ojo veo, con el dedo señalo.
Responder al airado luego, es echar leña al fuego.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
La mujer y la cabra es mala siendo seca y magra.
Ni con toda hambre al arca, ni con toda sed al cántaro.
Donde se pace, que no donde se nace.
El necio o no se casa o se casa mal.
Llevar fuego en una mano y agua en la otra
El pobre y el cardenal, todos mueren por igual.
Castillos muy fuertes vienen al suelo de repente.
Dichoso el mes que entra con Todos los Santos y sale por San Andrés.
A nadie le amarga un dulce.
Lástima grande que no sea verdad tanta belleza.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Alábate cesto, que venderte quiero.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Sacar la brasa con la mano del gato.
No hay ausencia que mate, ni dolor que consuma.
De casa que amanece a mediodía, guárdenos Dios y Santa María.
El que come queso sin pelar, come mierda sin cesar.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Más vale bueno que mucho.
A chico caudal, mala ganancia.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Más vale tender la mano que el cuello.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Confesor que visitas hijas, desde aquí te marco por padre de familias.
A quien has acallado no le hagas llorar.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
El tiempo es padre de la verdad y a relucir la sacará.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
La verdad es de un solo color
La mucha alegría y la mucha tristeza, muerte acarrean.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Lo estancado se pudre.
Las paredes oyen.
Un oportuno ?NO? es mejor que un apresurado ?Sí?.
Casa y potro, que lo haga otro.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
No hay cielo sin nubes, ni paraíso sin serpiente.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
No es buen médico el que desahucia al enfermo.
Baje la novia la cabeza y cabrá por la puerta de la iglesia.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Jugué con quien no sabía y me llevó cuanto tenía.
Está mal pelado el chancho.
El que es sabio nunca enceguece.