Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Boda sin borracho tenla a milagro.
La calidad de la tela, ya una hilacha la revela.
Año de endrinas, año de espinas.
Ojo al parche.
El que nació para melón, nunca llegará a sandía.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Una cuchilla desafilada hará a veces lo que no puede hacer un hacha afilada.
A la luna, el lobo al asno espulga.
A tal puta, tal rufián.
A la mejor cocinera, se le va un tomate entero.
Si no es correcto, no lo hagas. Si no es verdad, no lo digas.
Todos la querían y entre todos la mataron.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
Palo que nace doblado jamás su tronco endereza.
El dinero hace al hombre entero.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Más maestra es la adversidad que la prosperidad.
Nunca llovió que no se despejara.
No quieras nunca buenos comienzos.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
No jales que descobijas.
Predico, predico, y yo soy el más borrico.
El pícaro en el penal, se afila más en el mal.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
A pan ajeno, navaja propia.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Esto no termina hasta que se acaba.
El que todo lo niega, todo lo confiesa.
No le escribas a tu mejor amigo, lo que puede saber tu peor enemigo.
Una idea que se ha desarrollado y puesto en acción es más importante que una idea que solo existe como una idea
El ocio no quede impune; quien no trabaje, que ayune.
El que de servilleta llega a mantel, Dios nos libre de él.
Donde lloran esta el muerto.
Has lo que debes y no lo que puedes.
El más piadoso se alegra, al ver su rival en quiebra.
A veces los buenos nadadores se ahogan, y los mejores jinetes caen del caballo.
La mujer puede atravesar la roca si se lo propone.
Si oyes un solo trueno, ten por seguro el mal tiempo.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Pierde enseguida el que desespera por ganar
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Con el tiempo un ratón rompe una gúmena
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
La muerte nos iguala a todos.