¡Ojo alerta con la moza y con la puerta!.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Tienes que tener cuidado con lo que pides porque te lo pueden dar.
Nunca se aparten de ti la misericordia y la verdad; Atalas a tu cuello, Escríbelas en la tabla de tu corazón; Y hallarás gracia y buena opinión ante los ojos de Dios y de los hombres. Proverbios 3:3-4
Al que le falta ventura, la vida le sobra.
Difama, que algo queda.
Quien tiene ocios, le salen mal los negocios.
Buena memoria es la escritura, pues para siempre dura.
Antes de criticar a alguien asegúrate de que no tengas tú la nariz tapada de tsampa.
El buen vino resucita al peregrino.
Quien no sabe, no vale nada.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
Cuenta y razón conserva amistad.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
Afana, suegro, para que te herede; manto de luto y corazón alegre.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
Como chancho en misa.
Hablando se entiende la gente.
Si el que te aborrece tiene hambre, dale de comer pan; si tuviere sed, dale de beber agua.
El ocio es el padre de todos los vicios.
No hay peligro para el preparado.
Espéjate para que veas cómo eres.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
Te quiero Andrés, por el interés.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Por el interés te quiero Andrés.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Toda demasía enfada y hastía.
Mal ajeno, no cura mi duelo.
Si tras la belleza no encuentras una mente sabia, considérala como la de un animal
Los cirujanos deben tener ojo de águila, corazón de león y mano de mujer.
Más apaga buena palabra que caldera de agua.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
De tal palo tal astilla.
El que bien te quiere no te engaña.
Casa, viña y potro, hágalo otro.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Aceptar un don, requiere discreción.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Dios nos da nueces, pero no las casca.
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Los casados, casa quieren.