Dios da las nueces, pero no las parte.
Dios da nueces a quien no sabe cascarlas.
Al alcornoque no hay palo que lo toque; menos la carrasca, que le casca.
Es más el ruido que las nueces.
No comes nueces por no tirar la cáscara.
Si de nogal no dio nueces, de santo, ¿qué te parece?.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
O con el mundo o con Dios; pero no a la par los dos.
Dios consiente, pero no siempre.
Dios tarda, pero no olvida.
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
Higos y nueces no se comen juntos todas las veces.