Es agradable ser importante, pero más importante es ser agradable.
De pies a cabeza.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
Bien se está San Pedro en Roma, aunque no coma.
Menos pregunta Dios y más perdona.
Amor comprado, dale por vendido.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
A buena barbechera, mejor sementera.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Engordar para vivir no es gordura de reír.
Más puede diligencia que ciencia.
Bien o mal, te casarás, sea con Pedro o sea con Juan.
Hombre prevenido, nunca fue vencido.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
Juventud, calor y brío; vejez, tembladera y frío.
Calor de paño, jamás hizo daño.
No comerá mucho quien come mucho.
Los justos no tropezarán jamás; los malvados no habitarán la tierra.
Arco iris al amanecer, agua antes del anochecer.
A feria vayas que más valgas.
Al pan pan y al vino vino.
A quien a soplos enfría la comida, todos le miran.
Si con el chocolate no te quieres quemar, déjaselo a otro paladear.
El solo olor de un buen frito, no nos sacia el apetito.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
Se sincero y honesto siempre.
Sal a la puerta y dila puta tuerta.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Hermanos hay tanto por hacer!
El que tenga tienda, que la atienda.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
De esta agua no beberé.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Ruego de Rey, mandato es.
No hay tonto para su provecho.
No tocar pito.
Resultó peor el remedio que la enfermedad.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Inteligencia y belleza: gran rareza.
Casa de mantener, castillo de defender.
Mujer con polo no bozo poto Sabroso.
Más presto se harta el cuerpo que el ojo.
Todos somos parte de una prodigiosa unidad
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.