A quien lucha y suda la suerte le ayuda.
La verdad, aunque severa, es amiga verdadera.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Quien limpia su caballo no es lacayo.
Joya en una fea, la adorna pero no la hermosea.
La buena salud es mejor que toda riqueza.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
La mujer con quien te cases no te gane en heredades.
Al que da y quita le sale una jorobita.
A osadas, que quien lo dijo no mintió.
Pereza no es pobreza; pero por ahí se empieza.
Más vale prevenir que curar.
El amigo de todos es fiel a ninguno.
El tiempo todo lo cura
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
No es bello lo que cuesta mucho, pero cuesta mucho aquello que es bello
Teta que mano no cubre, no es teta, sino ubre.
Salud y pesetas salud completa.
Refran viejo, nunca miente.
Cada fracaso nos hace más listos.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Ojo por ojo, diente por diente.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Justo es el mal que viene, si lo busca el que lo tiene.
Burro empinado, por hombres es contado.
Si vas a comprar no empieces por enseñar el dinero.
La verguenza es último que se piedre.
El hombre necio, menosprecia a su madre.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Juicio contra hecho hace lo tuerto derecho.
Virgo viejo, puta segura.
Amigo y vino deben de ser añejos.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
No hay mejor hechizo que el buen servicio.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Es costumbre de villanos tirar la piedra y esconder la mano.
Acude a tu oficio, que todo lo demás es vicio.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
El ser humano es bueno cuando hace mejores a los otros.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Ha de tener los cabellos limpios el que trata a otros de piojosos.
Nadie sabe lo que hay en la olla más que la cuchara que la mueve.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
Escucha tu corazón... que sabe.
Cuando golpees una piedra con el pie, consulta antes tu conciencia.