Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Donde hay hambre no hay tortilla mala.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Escucha tu corazón... que sabe.
La vida es un misterio, desvelalo.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
El que quita la ocasión, quita el peligro.
Dios me dé contienda con quien me entienda.
Conforme ven el traje, tratan al paje.
Aprendiz de muchas ciencias, maestro de mierda.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
La razón es de quien la tiene.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
Un mal pequeño es un gran bien.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Mejor un amigo con siete pecados que un extraño
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
No hagas bien sin mirar a quien.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
Azotando el cuerpo de la mujer se ajusta su virtud
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Quien pisa con suavidad va lejos.
Injurias y blasfemias, por donde salen entran.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Bonitas palabras al más listo engañan.
La fuerza no es un remedio
Hablar a calzón "quitao".
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
De luengas vías, luengas mentiras.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Cuanto más primos, más adentro.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Quien cerca halla, cerca calla.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Guárdate del agua mansa; que de la recia, ella misma te aparta.
Mientras vivamos en la ignorancia, seremos siempre los unos enemigos de los otros.
Pregunta lo que no sepas y pasarás por tonto unos minutos; no lo preguntes, y serás tonto la vida entera.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Mala para quien calla y peor para quien habla.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
La tercera es la vencida"
Al que no ocupa de su negocio, nunca le confiaré el mío.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.