Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Clérigo de noche, villano en gavilla y gitano en cortés, lejos los tres.
Haber de todo, como en botica.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Ahora adulador, mañana traidor.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
La ocasión de pecar se debe siempre apartar y quitar.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
O cien varas de maíz, o cortarla de raíz.
Si ofendes serás ofendido
Nadie perdona que le hagan un favor.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Arco iris por la tarde, buen tiempo aguardes.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
Al pan se arrima el perro.
Juego mayor quita menor.
Comer de su propio cocinado.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
A caballo corredor y hombre reñidor poco le dura el honor.
Hablara yo para mañana.
El deber se reconoce fácilmente: es aquello que menos deseamos hacer
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Mojarse el potito.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Septiembre el vendimiador, corta los racimos de dos en dos.
Espera que llene la mar, para entrar al canal.
Valentón y rufián, allá se van.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Hablar con lengua de plata.
Dar una de cal y otra de arena.
No apruebes hasta que pruebes.
Hay que poner remedio a tiempo.
Julio calorero, llena bodega y granero.
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Más vale aprovechar que tirar.
La venganza es un plato para tomar frío.
Antes que el deber está el beber.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Al bien, deprisa, y al mal, de vagar, te hagas de llegar.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
Entre mozas y mozos, pocos retozos.
Quien briega y se esmera, al fin se supera.