Bueno es beber, pero no hasta caer.
El avaro se roba a sí mismo. El pródigo, a sus herederos.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
El mayor de los pesares es arar con borrico los olivares.
No hará casa con azulejos, quien en cazar gasta su tiempo.
Al rey muerto rey puesto.
Que se le mantenga alejado de papel, pluma y tinta; así podrá dejar de escribir y aprenderá a pensar
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Aire de Levante, agua delante.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Abierto el cajón, convidado está el ladrón.
A dos palabras tres porradas.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
Los pájaros escuchan las palabras del día y las ratas las palabras de noche.
Amor de corneta, de diana a retreta.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
Mande la razón y obedezca la pasión.
De lo vedado, un solo bocado.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
Echar por el atajo no siempre ahorra trabajo.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
Dos capitanes hunden el barco.
Amor de puta y fuego de aulagas si presto se enciende, presto se apaga.
Se pudo una vez, se podrá de nuevo.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
A la vejez aladares de pez.
Ladra de noche para economizar perro.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
Para poner el rejo flojo, hay que meterlo en remojo.
Dar el consejo y el vencejo.
Si quieres ver a tu marido morir, dale berros en abril.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
A lo hecho, pecho.
Mejor haber soplado con fuerza, que tener la boca quemada.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Para ser bella hay que ver estrellas
Va la moza al río, calla lo suyo y cuenta lo de su vecino.
Alzada en enero, ha de ser para buena.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Despedida de borrachos.
Zapatero remendón, en el hombre lleva el don.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Pronto y bien, rara vez juntos se ven.
Con estudiante y soldado, mozuelas, mucho cuidado.
Los pájaros, tirándole a las escopetas.
Quien calla otorga
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.