Los vicios no necesitan maestro.
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
Se necesitan dos para empezar una pelea.
El amor de los gatos, a voces y por los tejados.
De copiosas cenas están muchas sepulturas llenas; pero de no cenar, muchas más.
No paramos de divertirnos porque estemos viejos. Estamos viejos porque paramos de divertirnos.
Para pelear se necesitan dos.
Ser un mordedor de pilares
Con ciertos amigos, no se necesitan enemigos.
Palabras claras, no necesitan explicaciones.
Para ese viaje no se necesitan alforjas.