Libro prestado, perdido o estropeado.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Cuervos vienen, carne huelen.
Hacer como vaca y cubrir como gata.
Lo que sea que suene.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
A pan duro, diente agudo.
Huir ciando es menester, con honra se puede hacer.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Prohíbe a un tonto que haga una cosa, y eso es lo que hará.
Hay que saber nadar y guardar la ropa.
Si te dijeren dos veces que eres asno, rebuzna.
A grandes cautelas, otras mayores.
Duro de cocer, duro de comer.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Ante todo, mucha calma. (Siniestro Total).
Hay quien mea en caldera y no suena, y hay quien mea en lana y atruena.
Casa y potro, que lo haga otro.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
Predicar en desierto es como aconsejar a un muerto.
El barco de las promesas ya zarpó.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
Por San Juan quemó la vieja el telar.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Nunca te arrepientas de lo que has hecho, arrepiéntete de lo que has dejado de hacer.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
Piensa mal y acertarás.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
Abarata, tendero, y ganarás más dinero.
Al mejor nadador se lo lleva el río.
Hacerse el de la oreja mocha.
Hablar poco y mal, es mucho hablar.
Mejor que sosobre y no que sofalte.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
O Corte o cortijo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Lavarse las manos, como Pilatos.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Sale más caro el candil que la vela.
Mejor cazar los deudores, que huir de los acreedores.
Fingir locura, es a veces cordura.
Alcalde tonto, sentencia pronto.
Donde humo sale, fuego hay.