Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Borrachez de agua, nunca se acaba.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
A rey muerto, principe coronado.
Al peligro, con tiento, y al remedio con tiempo.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
A la mujer y a la guitarra, hay que templarla para usarla.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Comer y rascar todo es empezar.
Gran tocado y chico recado.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Estar en tres y dos.
El sabio es menospreciado y el necio rico estimado.
Ara bien y cogerás trigo.
En Abril poda el ruín; el bueno en Marzo o Febrero.
El vino comerlo, y no beberlo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Oir cantar el gallo y no saber en que gallinero.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
La que se casa con ruin siempre tiene que decir.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Con la misma vara que midas serás medido.
A mula que otro amansa, algún resabio le queda.
Una simple chispa puede iniciar un fuego que arrase la pradera.
Si estás enamorado, te basta con oler una rosa, si eres un grosero, entras y destruyes el jardín
En enero, enciende la abuela el brasero.
Burros o coces, arrieros a palos y a voces.
Casamiento malo, presto es concertado.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Vivir es morir lentamente.
Quien virtudes siembra, fama siega.
A consejo ido, consejo venido.
El que las sabe, las tañe.
Variante: Por su mejoría su casa dejaría.
Agua y bailar, a hartar. Indica que el agua y la diversión nunca deben faltar.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Hacer bien donde no es agradecido es bien perdido.
Maestro, El se puede comer la regla.
Ya que lo tenía concertado, estorbómelo el verdugado.
Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Si tienes miedo, a nadie lo reveles.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
En el menguante de enero, corta tu madero.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Abad y ballestero, mal para los moros.
El que come aprisa, come mal.
Pasión tapa los ojos a la razón.