Al roble no le dobles.
No hagas hoy a nadie lo que no quisieras que te hicieran a ti mañana.
El amor y el reinar, nunca admiten compañía.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
A nuevos tiempos, nuevos usos.
El que apurado vive, apurado muere.
Dime de lo que presumes y te diré de lo que careces.
A padre avaro, hijo pródigo.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Si se rasca, es porque le pica.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Arco en el cielo, agua en el suelo.
De carbonero mudarás, pero de ladrón no saldrás.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Zangamanga mal fraguada, solo a los bobos engaña.
Para aprender, nunca es tarde.
Enero mes torrendero.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
De pequeña pelea nace muy gran rencor.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Erga Arga y Aragón, hacen al Ebro varón.
Quien al cielo escupe, en su cara repercute.
El hijo que quieras más, ése se te irá en graz.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Cacarear y no poner huevos, cada día lo vemos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Lentejas, si las quieres las tomas y si no, las dejas.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
El de sabio corazón acata las órdenes, pero el necio y rezongón va camino al desastre.
Zumba con el desigual en casa, y zumbará contigo en la plaza.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Hierba mala nunca muere.
Ganado suelto bien retoza.
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
Lo barato cuesta caro
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
¿Para qué tanta librería quien tiene la sesera vacía?.
El sabio siempre quiere aprender; el ignorante siempre quiere enseñar.
Agrada y te agradarán.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
Para sabio Salomón.
Hijos casados, duelos doblados.
Borrachez de agua, nunca se acaba.