Una regla tiene el juego, para siempre ganar: no jugar.
El juego destruye más que el fuego.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Dejar lo cierto por dudoso, es peligroso.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
Más peligroso que mono con navaja.
Trance peligroso es tener por las orejas al lobo.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Más peligroso que una puñalada al hígado.
Más peligroso que chocolate crudo.
El vicio es más peligroso cuando se pone la vestimenta de la virtud.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.