Empezar como grande y acabar como chico, corrida de caballo y parada de borrico.
Al freír de los huevos lo veréis.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Dar palos de ciego.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
Barbas mayores quitan menores.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Hombre prevenido vale por dos.
Date prisa, pero no corras.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
El que no habla, no yerre.
La prisa será tardar.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Digo y redigo que la breva no es higo.
Es en vano dar razones cuando no las escuchan.
Zapato de ramplón, de larga duración.
Necesitado te veas.
Aire gallego, escoba del cielo.
El hablar mismo idioma.
Dinero guardado, barco amarrado.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Zapato que aprieta, no me peta.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
Coge la ocasión al vuelo antes de que te enseñe el rabo.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Aquel pregona vino y vende vinagre.
O crudo o asado por el fuego ha pasado.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Ser capaz incluso de atar al diablo a una almohada.
De chica candela, grande hoguera.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
Ver pecar, convida a pecar.
Esta bien; pero podría estar mejor.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
Los refranes antiguos, evangelios chicos.
El que se apura llega tarde.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
De diestro a diestro, el más presto.
Fue sin querer...queriendo.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El que es culpable puede reincidir.
Más vale un palabra a tiempo, que cien a destiempo.
Al mejor cazador se le escapa la liebre.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.